domingo, 5 de febrero de 2017

Bizcocho de limón y semillas de amapola

Me estoy aficionando a los bizcochos con limón. Éste resulta muy esponjoso y suavecito con el contraste del pequeño crujido de las semillas de amapola.
Es una receta versátil ya que  nos permite hace una versión más ligera, sustituyendo el azúcar blanco por moreno, la leche de vaca por vegetal y con harina integral. Yo lo he probado con leche de avena y queda igual de rico.





Ingredientes
(las medidas del vaso son 125 ml.)

3 huevos
2 vasos de azúcar
1 vaso de aceite oliva suave
1 vaso de yogur o leche semidesnatada
3 vasos de harina
1 cucharadita de levadura
Ralladura de 1 limón
2 cucharadas de zumo de limón
2 cucharadas de semilla de amapola
1 cucharadita de vainilla (opcional)
Azúcar glas para decorar




Precalentamos el horno a 180º y preparamos el molde que vayamos a utilizar untándolo con mantequilla y espolvoreándole harina o con spray desmoldante.
 En un bol mezclamos los huevos con el azúcar hasta conseguir una crema blanquecina y consigamos duplicar su volumen. Incorporamos la leche, el aceite, la ralladura y el zumo de limón y la vainilla. Mezclamos de nuevo.
Añadimos la levadura y la harina tamizadas, y mezclamos hasta que esté bien incorporado. Y por último, añadimos las semillas de amapola.




Ponemos la mezcla en el molde y horneamos durante 30-35 minutos o hasta que esté doradito y al pinchar con un palillo salga limpio.
Desmoldamos y cuando esté frío lo decoramos con azúcar glas.




Como os decía al principio, queda también muy rico en su versión más ligera con harina integral, azúcar moreno y leche vegetal. Las cantidades son las mismas.






jueves, 26 de enero de 2017

Peras con "almíbar" al limón

Hoy vamos con una receta saludable, ligera y con un delicioso sabor.
Y sí, almíbar entre comillas porque no es el habitual de agua y azúcar a partes iguales.
Es un almíbar muy ligero apto para dietas bajas en calorías y detox. Para quien no quiere abusar del azúcar ya que se aprovecha la propia dulzor de la fruta.

Para espesar el almíbar podemos utilizar: alga agar agar* un gelificante de origen vegetal que se obtiene de una alga roja, con increíbles propiedades y beneficios y maravillosos usos en la cocina. O Kuzu* que es el almidón que se extrae de la raíz de la planta Pueraria lobata, muy utilizada en la Medicina Tradicional China.

*Os dejo he dejado los enlace de las dos para que descubráis todas sus propiedades. Las podéis encontrar en las herboristerías y grandes superfícies.





Ingredientes

4 peras (yo he usado tipo Conferencia)
1/2 l. de  zumo de manzana (ecológico y sin azúcar, si es posible)
2 cucharaditas de alga agar agar en polvo o kuzu
1 cucharada de sirope de agave o arroz, o concentrado de manzana
1 limón
Almendras laminadas
Canela


Pelaremos las peras y las trocearemos en cuartos, retirando el corazón, y las cocinaremos al vapor durante 10-15 minutos o hasta que al pincharlas con un tenedor estén blandas.
Reservamos.




Para hacer el almíbar mezclaremos el agar agar o el kuzu con un poquito de zumo de manzana hasta que se deshagan. Lo incorporamos con el resto de zumo en un cazo y lo pondremos a hervir suavemente. Añadimos la piel del limón finamente rallada, y lo dejaremos hervir durante 2-3 minutos para que espese. Retiramos del fuego y añadimos el sirope de agave o arroz, o bien concentrado de manzana.

Pondremos las peras en un bol y le echaremos el almíbar por encima. Dejaremos enfriar a temperatura ambiente y después en la nevera.
Tostaremos las almendras laminadas a fuego suave en una sartén y reservamos.





Serviremos las peras fresquitas con un poquito de canela y unas almendras laminadas tostadas por encima.
Un postre ligero y muy sabroso, o un desayuno o merienda ideal por su ligereza.
Os encantará.


Petonets!!


Fotografías: Maria Ros





martes, 17 de enero de 2017

Cheesecake de galletas Oreo

Cuando tendríamos que estar en plena operación Detox post-navideña, nosotras vamos y descubrimos el Cheesecake de galletas Oreo, casi ná!!
No, no hemos descubierto la receta, nos dió por hacerla y NOS HEMOS ENAMORADOOOO!!!
Un monumento es lo que se merece, sí señores. No sé cómo no se nos ocurrió hacerla antes!



Cheesecake de galletas Oreo

Ingredientes

Para la base:
200 gr. de galletas de chocolate tipo Oreo
50 gr. de azúcar moreno
100 gr. de mantequilla

Para el relleno:
600 gr. de queso crema tipo Philadelphia
500 gr. de queso mascarpone
300 gr. de azúcar
2 cucharadas de harina
6 huevos
100 ml. de nata de montar (postres)
1 cucharadita de esencia de vainilla
15 galletas de chocolate tipo Oreo

Hemos duplicado la cantidad de ingredientes que vienen expresados en el libro porque hemos utilizado un molde de 23 cm. de diámetro.




Precalentamos el horno a 180º y preparamos nuestro molde engrasándolo con mantequilla o spray desmoldante. Yo he puesto en la base del molde papel sulfurizado para que fuera más fácil desmoldarlo.

Para preparar la base del cheesecake, trituraremos las galletas hasta conseguir que sean migas y las mezclaremos con el azúcar y la mantequilla derretida.
Extendemos la masa en la base del molde formando una capa uniforme y lo pondremos en la nevera para que se enfríe y compacte la mantequilla.

En un bol aparte prepararemos el relleno batiendo el queso crema y el mascarpone con el azúcar, la harina y los huevos, las galletas restantes troceadas junto con la nata y por último, una cucharadita de esencia o pasta de vainilla. Lo mezclaremos todo hasta que esté bien incorporado y no hayan grumos.
Vertemos la mezcla en nuestro molde y horneamos con dos tiempos y temperaturas: primero durante 15 minutos a 180º y después 70-80 minutos más a 120º, o hasta que esté todo cuajado y el centro todavía un poco blandito.
En ese momento ya podemos sacar nuestra tarta del horno y dejar enfriar a temperatura ambiente. Es importante pasar una espátula o punta de cuchillo alrededor de todo el borde para asegurarnos de que no se queda pegada al molde, en caso contrario, se nos puede rajar desde el centro cuando se enfría.
Es recomendable hacerla el día antes de consumirla o como mínimo tenerla en la nevera unas 6-7 horas para que se compacte y esté bien fría.




La hemos decorado rayando una galleta por toda la superfície.
También se puede servir con una capa de nata montada por encima.
Sea como sea, os aseguro que es una maravilla!!